¿Cómo aplicar un chatbot en una estrategia de marketing digital?

Mayo 28, 2021 | Livebeep | SOBRE MARKETING, CONVERSIÓN ONLINE Y NEGOCIO

¿Alguna vez has utilizado chatbots para tu estrategia de ventas o de comunicación? Lo cierto es que se trata de uno de los recursos más prácticos que te ofrecen las nuevas tecnologías. De hecho, puedes emplearlos en diferentes aspectos de tu plan para acompañar a tus usuarios a lo largo del proceso de ventas y conversión. Ahora bien, es necesario entender el cuándo y el cómo. Te lo explicamos todo en este post.



¿En qué consiste el funnel en el marketing digital?

El embudo de conversión es una de las principales técnicas que se usan a la hora de entender y comprender cómo funciona el marketing digital . En líneas generales, segmenta las diferentes fases que ha de atravesar un cliente que accede a una página web. Va desde el momento en el que ingresa en la página hasta aquel en el que finalmente adquiere el producto.

A continuación, analizamos las principales etapas. Como podrás ver, a lo largo de todas ellas podrás utilizar, de una u otra manera, el chatbot.



Adquisición

En esta fase no tendría cabida emplear un chatbot. Principalmente, aquí lo que buscamos es sobresalir por encima de la competencia. Es decir, llamar la atención de nuestro público y que la gente pueda conocer nuestra marca. Esto se consigue a través de inversiones en publicidad directa, campañas en redes sociales o un buen plan SEO que sea capaz de atraer tráfico desde los distintos buscadores. En ninguna de estas acciones vas a poder emplear directamente un chatbot. Es cierto que te vendrá bien contar con ellos para tu página web o redes sociales, sobre todo cuando el público se empiece a dirigir a ti. Sin embargo, realizar acciones directas con este recurso no es, en principio, lo más adecuado. Pero en la siguiente fase sí que va a jugar un rol crucial.



Activación

Ponte en el siguiente caso: un número significativo de usuarios ha entrado en tu web por la curiosidad que has generado en redes sociales o por un buen trabajo de posicionamiento SEO. Ahora están esperando encontrar más información sobre un producto o servicio. ¿Qué es lo que has de hacer en este momento? Lo primero de todo es identificar perfectamente quién ha podido entrar y por qué necesidades o motivos lo ha hecho. Por ejemplo, si hace poco has lanzado una campaña en redes sociales en la que has incidido en la venta de un producto en particular, puedes suponerte que buena parte de ese tráfico se centrará, precisamente, en saber más y en adquirir dicho producto. Toda esta información será útil que la tenga un chatbot. Aquí la mejor alternativa es contar con uno de bienvenida. No tiene por qué ser intrusivo. Puede, sencillamente, dar un saludo y ofrecerse para acompañar o a guiar al usuario ante cualquier duda que pueda surgirle. De esta forma, si tu página web es algo liosa o si el cliente no tiene demasiada experiencia en la compra en línea, tendrá un recurso que podrá ayudarle y orientarle en su compra. Por otra parte, esta herramienta también sirve para explicar a los usuarios quién eres, qué haces y qué ventaja competitiva les ofreces. Todo esto puedes incluirlo en tus redes sociales. Y es que, aunque hablemos continuamente de la página web, es posible aplicar esta misma función a tu Instagram o Facebook.



Retención

En este punto los clientes ya te consideran una opción viable y, por lo tanto, están valorando si adquirir o no tus productos. Aquí el objetivo que se persigue es el de conseguir leads. Es decir: conversiones. Ya sea un correo electrónico, un número de teléfono, una suscripción, etc. Puedes utilizar un chatbot automático que anime al público a llevar a cabo una acción que no sea de venta. Por ejemplo, si alguien te lanza una pregunta en redes sociales y tu chatbot orienta la respuesta de forma satisfactoria, puedes invitar, al finalizar la conversación, a que el usuario se suscriba a tu newsletter. En la misma dirección, cuando surjan cuestiones en la web o cuando alguien interactúe más de un tiempo determinado, puedes abrir la ventana de un chatbot que invite también a suscribirse para conseguir algo más de información de los usuarios y poder así personalizar tus campañas. Un ejemplo: si alguien anda viendo determinados productos (una sección específica de tu web) puede surgir un chatbot que avise de que, si el usuario quiere conocer las últimas novedades, puede dejar su e-mail y será informado.



Venta

Ha llegado el momento clave. El cliente por fin se ha decidido a comprar. Recuerda que no siempre es necesaria una llamada a la acción. Y esta, de hecho, puede crear agobios. Por lo tanto, en este momento resulta fundamental que acompañes tranquilamente al usuario. Un chatbot que agradezca y que pregunte si necesita algo más . Eso sería lo ideal. Utiliza la amabilidad y la cercanía. Haz que el cliente se sienta especialmente tranquilo y satisfecho con la compra que acaba de realizar. En definitiva, se trata de reforzar su sensación de bienestar para que, de esta manera, vuelva a tu tienda en otra ocasión.



Referencia

Sin lugar a dudas, este es el paso más complicado. Consiste en conseguir que los compradores se conviertan en embajadores de tu marca entre su círculo. Es decir, que su grado de satisfacción sea tal que quieran recomendar tu tienda a su gente. ¿Cómo aplicar el chatbot en este punto? Puedes probar con e-mails personalizados. Más allá de un mensaje en redes, que siempre resulta algo invasivo, un correo electrónico puede ser la mejor opción. Hazlo visual, sencillo y rápido. Bastaría con agradecer la compra y recordar que, para cualquier problema, ahí estarás. Es preferible que no solicites la recomendación directa, ya que puede ser contraproducente. Como has podido comprobar, el chatbot es una herramienta muy poderosa, pero, para utilizarla de la forma adecuada, es necesario que conozcas bien cómo funciona el proceso de venta. Solo así sabrás en qué momento integrarlo y qué tipo de mensaje o sentido tienes que darle.





Fuentes de referencia

Iebschool - Genwords - Beepychatbot